Madrid capital: consulados, ministerios y tribunales
Los consulados de Portugal y de Brasil en Madrid atienden a sus nacionales, pero no sustituyen a la traducción jurada que exige el organismo español. Si te llevas de allí un documento y lo vas a presentar en una oficina, un juzgado o una universidad españoles, lo normal es que te pidan además la versión en castellano de un traductor habilitado. Y el recorrido inverso funciona igual: lo que necesites entregar en Portugal o en Brasil se traduce al portugués desde el español.
Al ser sede de la administración central, en Madrid se resuelven trámites que en otras provincias llegan por vía electrónica. El Ministerio de Justicia instruye los expedientes de nacionalidad, y recuerda que portugueses y brasileños necesitan dos años de residencia, pero también CCSE y DELE A2. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades gestiona la homologación de títulos según el Real Decreto 889/2022. La extranjería madrileña depende de la Delegación del Gobierno y de sus oficinas de extranjería, donde los brasileños piden TIE y arraigos y los portugueses el certificado de ciudadano de la Unión con NIE.
En la parte judicial, el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid conviven con los juzgados de la capital y de municipios como Alcalá de Henares, Getafe o Móstoles. Una sentencia de divorcio portuguesa o brasileña, un poder otorgado en un cartório o un acta de matrimonio acaban a menudo en esos expedientes, junto con los documentos que pide el Registro Mercantil de Madrid cuando una sociedad lusófona se instala en la ciudad.
Universidades madrileñas: Complutense, Autónoma, Carlos III y más
Pocas regiones concentran tantas universidades como la madrileña. La Universidad Complutense, la Autónoma de Madrid en Cantoblanco, la Carlos III con sus campus de Getafe, Leganés y Colmenarejo, la Politécnica, la de Alcalá, la Rey Juan Carlos y la UNED reciben cada curso a estudiantes de Erasmus, másteres y doctorados con origen en Portugal y Brasil. A ellas se suman centros privados como Comillas, Nebrija, CEU San Pablo o la Universidad Europea.
En la secretaría de cualquiera de ellas te piden primero el título universitario y después el expediente académico. Las notas portuguesas van de 0 a 20 y las brasileñas, normalmente, de 0 a 10; el traductor las respeta tal cual y es la universidad, o el Ministerio, quien decide la equivalencia. Los diplomas no entran en la exención de apostilla del Reglamento (UE) 2016/1191, así que confirma con la universidad si quiere apostilla. Si tu estudio no es universitario (bachillerato, formación profesional), la homologación la lleva el Ministerio de Educación y no el de Ciencia.
Si piensas convalidar un grado o ejercer una profesión regulada, la guía sobre cómo homologar un título universitario portugués explica el orden de los pasos.
Empresas, aeropuerto y comunidad lusófona en la Comunidad de Madrid
Madrid es la puerta de entrada natural de las empresas portuguesas y brasileñas que abren filial en España: constituyen sociedades, otorgan poderes y presentan cuentas ante el registro y la notaría, con estatutos y cuentas anuales como documentos más habituales. El aeropuerto de Barajas, con conexiones frecuentes con Lisboa, Oporto y varias ciudades brasileñas, explica también que muchos profesionales lleguen con contrato y se queden. Para ellos, el contrato de trabajo y las nóminas son lo primero que se traduce.
Las comunidades portuguesa y brasileña de la región son numerosas y muy variadas: estudiantes, investigadores, personal sanitario, hostelería y servicios. Eso se nota en los trámites de familia, con partidas de nacimiento, matrimonio o defunción pasando por las oficinas del Registro Civil. Entre España y Portugal, esos certificados están exentos de apostilla; los brasileños suelen llegar con la apostilla del cartório.
Un caso muy madrileño es el del carné de conducir. El permiso portugués es de la Unión Europea y vale en España sin canje ni traducción. Si eres brasileño y quieres canjear tu CNH en la Jefatura Provincial de Tráfico, confirma en la sede electrónica de la DGT si te piden traducción oficial.
Cómo lo hacemos para Madrid, sin ir a ninguna oficina
El servicio es completamente online. Nos mandas una foto o un escaneo por WhatsApp o por email, recibes un presupuesto cerrado antes de empezar y te devolvemos un PDF con la firma electrónica cualificada del traductor jurado. Si el organismo exige papel, lo enviamos por mensajería, que llega en 24 horas a la Península. Un certificado de una página parte de 40 € y el plazo habitual son 24–48 horas laborables.
Y si tu trámite te lleva fuera de la capital, trabajamos igual con las provincias vecinas, como Toledo y Guadalajara.
